La entrevista a profundidad con Benji Vega nos reveló un universo simbólico poderoso: la unión entre una narrativa personal
y una aspiración genuina, entre la censura del placer y la necesidad de convertirlo en estrategia. Estos son los elementos clave
que dan forma al ADN de STALLION:
1. Origen emocional: la herida del silencio y el poder de la valentía
Benji carga con la experiencia de haber sentido una herida de “exilio”. Esta vivencia no solo lo marcó emocionalmente, sino
que se convirtió en motor creativo: convertir el silencio en valentía y la exclusión en agencia, es decir; libertad con
responsabilidad.
2. El cuerpo como narrativa
Su paso por plataformas de consumo sexual no es solo una anécdota: es símbolo de autonomía. Para Benji, el cuerpo es una
herramienta estética, política y por qué no, económica. El branding de STALLION nace de esa certeza: el cuerpo comunica,
excita y monetiza.
3. Lo sexual como mercado, no como escándalo
Benji ve al sexo gay como una industria legítima, aún subrepresentada en el mundo del diseño y contenido creativo. Trabaja
con marcas como RICO, Sexto Piso, aspira a trabajar con Sniffies o Erotika, no para “vender sexo”, sino para dignificar el deseo
como producto de consumo.